Bienvenidos a mi pequeño espacio.

 Desde hace un tiempo, buscaba un pequeño rincón donde poder contaros mis peripecias cofrades, sobre todo en esta época cuaresmal, esta que nos pone a todos con los vellos a flor de piel, y lo que no son los vellos. Como ya sabéis desde que mi querido José María se marchó hacia un mundo de pies y color, mejor dicho de felicidad y color, La Trabajadera volvió a encajar sus puertas, ya que quien era su alma mater, se marchaba buscando otros proyectos, desde estas líneas darle las gracias por formar el jaleo trabajaderil que hizo, ya que me hizo disfrutar desde esas líneas muchísimo durante el tiempo que pude acompañarle, gracias infinitas. 

Desde entonces no he vuelto a sentarme delante del ordenador a escribir sobre nuestras benditas y amadas cofradías, tan amadas y benditas que necesitamos sacarlas cada fin de semana, para poder satisfacer nuestra necesidad cofrade de abastecer el alma con incienso y respiraderos. Aunque luego en redes sociales nos dignemos, con toda la poca vergüenza a decir que hay demasiadas extraordinarias, y digo con toda la poca vergüenza porque luego somos los primeros en estar en todas, las nuestras y las de fuera, que os conozco las caras ya a todos. Os veo más que a mi jefe, que ya es decir.

De ahora en adelante, no os prometo algo semanal, pero si que cada vez que tengamos salsa para poder echarle a nuestro potaje cofrade, estará aquí vuestro diputado para afilar la punta necesaria en este mundo que poco a poco se está desgranando en dos vertientes firmes de opinión, como si estuviesemos a punto de iniciar la guerra civil entre Bordadas Fans y seguidores de Fran Rivera y sus túnicas lisas (espero que en la próxima corrida vaya también de liso, y no me refiero a los toros). Y creo que esta cuaresma nos va a dar para venir por aquí en más de una ocasión. 

Pensé también en hablar sobre las piratas, a las cuales tengo tantísimo aprecio desde lo más hondo de mi corazón, pero tras las amenazas vertidas por los costaleros de una de ellas sobre uno de los componentes de La Trabajadera, creo que no es el año para no escribir sobre ellas, con lo cual no os prometo venir semanalmente para hablar de cofradías, pero para esto que son grupos de amigos con un paso, prometo venir dominicalmente para charlaros sobre lo visto en estos lares. Espero que este año se abstengan de amenazar a nadie, de una forma completamente innecesaria, no son los valores cristianos que se deben inculcar al lado de una imagen (aunque sean sin bendecir).

Con esto y poco más, os doy la bienvenida a mi rincón, el cual podréis seguir no solo a través de aquí mismo, sino que en twitter, no voy a llamarlo X Elon, os iré poniendo los enlaces a través de los cuales podréis leer estos pequeños retales de opinión cofrade, más allá de todas las corrientes que vienen promoviendo diferentes lobbys dentro de la misma sociedad putrefacta de las cofradías. 


Palermo al suelo y avanzamos con el tramo.






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